
Pasado el mediodía de este martes 1 de abril, Puerto Quequén fue escenario de la llegada del Destructor ARA "Almirante Brown", un buque emblemático de la Armada Argentina que forma parte de la Flota de Mar desde 1983. La embarcación arribó a la ciudad en el marco de los actos conmemorativos por el 43° aniversario del Día del Veterano y los Caídos en la Guerra de Malvinas.
Bajo el mando del Capitán de Fragata Pablo Damián Moyano, el buque representa un símbolo de la defensa marítima nacional y es el noveno de la Armada en llevar el nombre del Almirante Guillermo Brown, héroe naval argentino. A bordo, una tripulación de casi 200 personas desempeña tareas de vigilancia, patrullaje y operaciones estratégicas.
En el marco de su estadía en Necochea, el destructor abrirá sus puertas al público, ofreciendo una oportunidad para que vecinos y turistas conozcan de cerca su estructura y operatividad. Las visitas estarán habilitadas hoy y mañana de 15 a 18:30 horas, con ingreso por Puerto Gardella.
Instantes después de su arribo, el intendente Rojas, junto a los secretarios Jorge Martínez y Matías Sierra, recibió en Puerto Quequén al Capitán Moyano y a la tripulación, compartiendo un encuentro en el interior del buque.
Durante el tercer mandato del presidente Juan D. Perón se proyectó la necesidad de reemplazar a las fragatas clase Fletcher, Gearing y Allen M. Summer de la Armada Argentina, que databan de la 2da. Guerra Mundial y tenían sus cascos y motores gastados.
En ese contexto, el presidente autorizó la construcción de 4 fragatas clase MEKO-360, bajo el Plan Nacional de Construcciones Navales del Comando General de la Armada, aprobado por el decreto n.º 956 "S" del 28 de marzo de 1974 con el objetivo de que estas nuevas unidades reemplazasen los viejos y obsoletos destructores.
Como parte del plan ordenado por Perón, la Armada pudo iniciar el proceso de compra de los 4 buques: ARA Almirante Brown, ARA La Argentina, ARA Heroína (pasado a retiro en Junio del año pasado) y ARA Sarandí. Pocos meses después de firmar el decreto, el presidente Pêrón falleció y todo el plan siguió en manos de su esposa María Estela Martínez de Perón y luego de la dictadura militar que sometió al país de 1976 a 1983.
Tras su muerte, el decreto de Perón se complementó con el Nº 285 "S" del 29 de enero de 1979, ya bajo el mando de la Junta Militar, que aprobó la contratación celebrada con la firma Blohm + Voss. Las cuatro unidades construidas entraron en servicio entre 1983 y 1984 conformando primero la 2.ª División de Destructores.
El ARA "Almirante Brown" cumple un papel fundamental en la vigilancia y control de la Zona Económica Exclusiva, con capacidad para atacar blancos de superficie transhorizonte, objetivos submarinos y realizar defensa aérea. Su versatilidad y equipamiento lo han convertido en una pieza clave dentro de la Armada Argentina.
Desde su incorporación a la División de Destructores, ha participado en ejercicios y maniobras conjuntas con otras unidades de la Flota de Mar, el Comando Naval Anfibio y Logístico, la División de Patrullado Marítimo, la Fuerza de Submarinos y la Aviación Naval. Además, ha representado al país en diversas operaciones internacionales con armadas de otras naciones.