Con el inicio de abril, las familias argentinas se enfrentan a una serie de incrementos en servicios esenciales que afectarán significativamente su economía. En un contexto donde el Gobierno nacional busca frenar la inflación, estos ajustes agregan presión a la medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Desde combustibles hasta tarifas de servicios públicos, alquileres y educación, los aumentos abarcan múltiples sectores y tendrán un impacto directo en la vida cotidiana de los ciudadanos.
El precio de la nafta y el gasoil volverá a subir en los surtidores a partir de abril. Aunque el barril internacional de petróleo se ha mantenido estable, con valores que rondan los 73 dólares, los combustibles en Argentina aumentarán para acompañar el ritmo de devaluación del tipo de cambio oficial, que actualmente es del 1% mensual. Además, el Gobierno analiza la posibilidad de aplicar una nueva suba en el impuesto a los combustibles, lo que podría generar un impacto aún mayor en los precios.
Los usuarios bonaerenses recibirán en abril y mayo facturas de luz con un incremento del 2,4%. Según la Resolución 215/25 publicada en el Boletín Oficial, este ajuste implicará un aumento promedio de $1000 por boleta. La medida afecta a las empresas Edelap, EDEA, EDEN y EDES, así como a las cooperativas del interior de la provincia. Sin embargo, no impactará a los usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde las tarifas continúan reguladas por el Gobierno Nacional y las prestadoras Edenor y Edesur.
A partir del 1° de abril, los usuarios del transporte público en el conurbano bonaerense y La Plata deberán afrontar un nuevo incremento en la tarifa de colectivos. El boleto mínimo pasará de $408 a $425 para quienes abonen con la tarjeta SUBE registrada. Este ajuste, que se mantendrá por 12 meses, responde a un mecanismo de actualización que sigue la inflación más un adicional de dos puntos porcentuales.
Los valores de los boletos según la distancia recorrida serán los siguientes:
Boleto mínimo (0-3 km): $425,57
Tramo de 3 a 6 km: $474,09
Tramo de 6 a 12 km: $510,61
Viajes de 12 a 27 km: $547,17
Con tarjeta SUBE sin nominalizar: entre $676,66 y $927,72
Este aumento se suma al ajuste del 10% aplicado en marzo, lo que refleja la creciente presión sobre los costos del transporte público.
Los contratos de alquiler firmados bajo la ley vigente entre julio de 2020 y octubre de 2023 sufrirán un incremento del 116,85% en abril. Esto significa que, por ejemplo, un alquiler de $350.000 pasará a costar $758.975. Aunque esta suba es menor a la de meses anteriores, sigue impactando en los inquilinos. En comparación, en marzo el incremento había sido del 149,3%, en febrero del 174% y en enero del 190,69%.
Por otro lado, los alquileres firmados entre octubre y diciembre de 2023 continuarán bajo la regulación de la ley 27.737, que establece ajustes semestrales mediante el Coeficiente Casa Propia (CCP). Desde enero de 2024, el Gobierno de Javier Milei liberó el mercado, permitiendo negociaciones sin restricciones entre propietarios e inquilinos.
Las principales empresas de medicina prepaga aplicarán nuevos incrementos en abril. Según las notificaciones enviadas a sus afiliados, los ajustes serán:
Medifé: 2,3%
OSDE: 2,4%
Hospital Italiano: 2,2%
Omint: 2,85%
A diferencia de meses anteriores, esta vez los aumentos afectarán a todos los afiliados, sin distinción entre quienes derivan aportes y quienes abonan directamente. En marzo, una parte de los usuarios había quedado exenta de los incrementos debido a cambios en la triangulación de aportes entre obras sociales y prepagas.
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires aprobó un nuevo esquema tarifario para los colegios privados con subvención estatal. Según la Asociación de Institutos Privados Argentinos (AIEPA), la cuota de abril aumentará hasta un 3% respecto a la de marzo. Dependiendo del nivel educativo y del porcentaje de subsidio estatal recibido, la suba podría variar en unas décimas.
Las facturas de AySA tendrán un aumento del 1% en abril. Según el Ministerio de Economía, este ajuste sigue la misma línea de los incrementos aplicados en enero, febrero y marzo, y responde a la necesidad de mantener el equilibrio financiero de la empresa. Con este nuevo incremento, la factura promedio se ubicará en $22.967 y, con IVA incluido, alcanzará los $27.790. Por su parte, los usuarios de ABSA no experimentarán aumentos en este período.
Las principales empresas del sector han comunicado a sus clientes que aplicarán un segundo ajuste en lo que va del año. Dependiendo del servicio y la operadora, los incrementos oscilarán entre el 2,4% y el 3,2% a partir de los primeros días de abril. Este nuevo ajuste encarece aún más los costos de conectividad, que se han convertido en servicios esenciales para el trabajo, la educación y el entretenimiento.